El bare metal es nuestro primer producto. Máquinas físicas dedicadas en Barcelona, con acceso root completo y nada compartido: sin vecinos en la CPU, sin vecinos en los discos, sin tráfico ajeno en tu puerto.
Empezamos aquí a propósito. Vender primero el hierro nos obligó a construir las piezas que todo lo demás iba a necesitar igualmente —aprovisionamiento, IPMI, automatización de red, el plan de direccionamiento— contra hardware real y no contra una capa de virtualización que lo esconde.
Configuraciones y precios actuales:
