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Muestra los dos lados de la conectividad del balanceador.

IPs flotantes

Las direcciones públicas IPv4 e IPv6 asignadas al balanceador. Esta es la dirección a la que apunta tu DNS y a la que se conectan los clientes.

Como son IPs flotantes, pertenecen a tu organización y no a este balanceador, así que la dirección pública sobrevive a una reconstrucción y el DNS nunca tiene que cambiar.

Red privada

La red privada a la que está conectado el balanceador, si la hay. Con una conectada, el balanceador llega a sus backends por direcciones privadas.

Esa es la configuración que quieres para cualquier cosa sensible: los backends no necesitan IP pública en absoluto, así que no se puede llegar a ellos directamente, y la única vía de entrada son los listeners y los health checks del balanceador.

Si esos backends necesitan además salida a internet (actualizaciones de paquetes, APIs externas), combina la red privada con un NAT Gateway. Juntos te dan servidores que pueden salir pero a los que no se puede entrar.